lunes, 18 de febrero de 2013

Desarrollo personal: La empatía en los niveles personal, laboral y organizacional.


Las competencias sociales son aquellas que determinan la forma en que nos relacionamos con los otros. El leer emocionalmente a las personas y apreciar esos sentimientos es una estrategia competitiva de gran impacto en los negocios y puede ser utilizada con mucho éxito para alcanzar altos desempeños, especialmente en negociaciones y servicio al cliente.





Su completo dominio y constante práctica ayuda a crear climas organizacionales de primer orden.



Necesidades: Las mías y las tuyas



La conciencia social se refiere a una capacidad que abarca desde percibir de manera instantánea el estado interior de otra persona a comprender sus sentimientos y pensamientos, y captar situaciones sociales difíciles.



Enfatiza la aptitud para relacionarse, yendo más allá de lo que sucede en nuestro interior, al centrarse en lo que sucede cuando interactuamos con otras personas.



Necesaria en ejecutivos



Esta conciencia social debe estar presente en los ejecutivos que tienen a su cargo equipos de trabajo o que tienen contacto con clientes y proveedores, en donde cada cual trata de inferir con precisión pensamientos y sentimientos del otro.



Cuando se utiliza la agudeza emocional, así como los demás sentidos para escuchar y mirar, la comunicación se vuelve productiva y eficiente. Lo que la mayoría de las personas realmente pide es que tratemos de reconocer lo que están sintiendo y aceptemos que sus sentimientos son tan importantes como los nuestros.



Esta conciencia social no sólo nos libra de etiquetar a una persona como correcta y a la otra como equivocada, sino que permite estar en desacuerdo sin mostrarnos desagradables. Incluye las siguientes habilidades:



• Empatía primaria:



Habilidad para leer las emociones de otra persona. Esto ocurre —o no— en forma automática y rápida. La empatía o intuición certera de cómo se sienten los demás, viene de forma natural cuando se está conectado con su modo de sentir en todo momento. Luego vendrá el equilibrio de sus necesidades con las de los demás para formar relaciones duraderas y respetuosas.



La empatía no siempre es racional o consciente; a algunas personas se les da naturalmente, mientras que otras la desarrollan más lentamente, con entrenamiento y experiencia. Hay distintos tipos de empatías: por ejemplo, la habilidad de comprender mejor a grupos que a individuos se relaciona con destrezas perceptivas específicas. Un alto ejecutivo puede ser muy diestro en la apreciación de las opiniones y actitudes de los sindicatos y, al mismo tiempo, costarle hacer lo propio con sus pares.



Para los neurocientíficos, esta empatía intuitiva es activada en gran medida por las neuronas espejo. Cuando estamos con otros, aunque no hablemos, estamos enviando señales sobre lo que sentimos, a través de los gestos, miradas, posturas, etc. Incluso cuando tratamos de ocultar nuestros sentimientos, éstos se traslucen.



Existen algunas pruebas para evaluar la capacidad que tienen las personas para captar estas señales en forma rápida y espontánea. Una de ellas, el Perfil de Sensibilidad No Verbal (PSNV), que consiste en pedirles a las personas que adivinen lo que sucede emocionalmente en escenas de video de dos segundos.



Aquellos empleados a los que les va bien en esta prueba son en general considerados por sus pares o supervisores, como más sensibles en las relaciones interpersonales. Las mujeres presentan un desempeño superior en el 3% al de los hombres. Cualquiera sea la habilidad desde la cual partimos, con el tiempo la empatía puede mejorar, especialmente desde la adolescencia hasta la adultez.



Otra medición es adivinar cuáles adjetivos describen mejor lo que comunican los ojos en una foto.



• Sintonización: 



Consiste en escuchar con total receptividad, sintonizándose con otro. Esto requiere de una atención que va más allá de una empatía momentánea y la facilita el estar en armonía con la otra persona.



Todos podemos mejorar esta habilidad aprendiendo a prestar más atención, escuchando de verdad y sintonizando con los sentimientos del otro.



Se ha observado que escuchar bien distingue a los mejores gerentes, profesores y líderes. Al escuchar activa y completamente, las emociones se alinean y se maximiza la sincronía. Cuando, por el contrario, no somos capaces de reparar en los sentimientos y necesidades de las otras personas, se empobrece nuestra comunicación y se afecta la relación interpersonal.



• Precisión empática: 



Consiste en comprender los pensamientos, los sentimientos y las intenciones de otra persona. Esta habilidad se construye a partir de la empatía primaria, pero agrega la toma de conciencia de lo que el otro siente y piensa.



Para William Ickes, de la U. de Texas, esta habilidad distingue “a los asesores más diplomáticos, negociadores más eficaces, políticos más populares, vendedores más productivos, maestros más exitosos, y terapeutas más perceptivos”. El estudio de las neuronas espejo mostró que nuestro cerebro sintoniza con lo que alguien piensa hacer, pero lo hace a un nivel subliminal.



• Conocimiento social: 



Consiste esencialmente en saber cómo funciona el mundo social. Es una especie de sabiduría sobre qué se espera en diferentes situaciones. Por ejemplo, entender las corrientes políticas en una organización, las maneras de funcionar en equipo, como formar alianzas, etc.



Podemos apreciar este conocimiento social en la habilidad para encontrar soluciones a problemas socialmente difíciles, como tener nuevas amistades al cambiar de trabajo o de ciudad, o lograr que dos personas antagónicas puedan trabajar juntas.



Finalmente, todas estas habilidades de la conciencia social interactúan: la precisión empática se construye sobre el escuchar y la empatía primaria; y las tres en conjunto, aumentan el conocimiento social.?



Buena noticia: ponerse en el lugar del otro se aprende.



En la organización



Si hacemos esfuerzos para ayudar a las personas se beneficia la organización. Este es un supuesto del que debemos partir, basados en la experiencia, la psicología y la educación. La evidencia ha demostrado que si pretendemos privilegiar al grupo a expensas del individuo, no lograremos cohesionarlo. Los miembros del grupo se vuelven ansiosos y desconfiados. El grupo se siente más seguro cuando se escucha y se trata con sensibilidad a cada miembro.



Sabemos también que es más fácil lograr la máxima productividad si hacemos aflorar la motivación propia, más que estimularla externamente. ¿Y cómo se logra? Escuchando con respeto y comprensión. Así las personas sienten que pueden contribuir y que su aporte es valioso para la organización.



Hoy además, los gerentes tratan más con personas que con bienes y servicios, lo que implica nuevas habilidades, como son comprenderlas, percibir los sentimientos y perspectivas ajenos e interesarse activamente por sus preocupaciones.



Para Goleman, la empatía constituye “la habilidad fundamental de las personas” y la relaciona con la capacidad de ser líderes, los que saben expresar y articular un sentimiento colectivo silencioso, de modo de guiar a un grupo hacia sus objetivos.



Por ello, un ejecutivo debe tener la habilidad de escuchar a sus colaboradores en forma inteligente y cuidadosa.



El escuchar activamente es una parte central de la empatía y constituye una forma importante de producir cambios en individuos y grupos. Implica lo siguiente:



Escuchar el significado completo. Cualquier mensaje tiene dos componentes: el contenido y las emociones. Los dos son importantes ya que le dan el significado al mensaje.

Responder a los sentimientos. En algunas circunstancias, el contenido es mucho menos importante que los sentimientos subyacentes. Uno debe responder especialmente a los sentimientos: ¿qué me quiere decir?, ¿qué significa para ella?, ¿cómo ve la situación?

Estar atento a todas las claves. No toda la comunicación es verbal. Una persona empática estará atenta a la forma en que alguien titubea, las inflexiones de la voz, los énfasis, las expresiones faciales, las posturas corporales, los movimientos de manos y ojos y la respiración.



La capacidad de percibir esas comunicaciones sutiles nace de aptitudes más básicas, sobre todo del conocimiento de uno mismo. La empatía y el autoconocimiento van de la mano, ya que la única herramienta que tenemos para comprender a los demás es nuestro propio ser.

Las claves externas las procesamos a través de nuestras percepciones; por eso es importante conocer nuestras barreras y distorsiones al interpretar el mundo.

martes, 12 de febrero de 2013

11 puntos que te pueden ayudar a terminar exitosamente lo que comienzas.


1.- Compromiso Completo.  Poner el corazón en todo lo que se emprende.
2.- Decretar Plazos. Esto incrementa los incentivos en el logro de objetivos.
3.- Enfoque Firme. Mantener la atención y evitar las distracciones en el desarrollo de las encomiendas.
4.- Maximizar el Impulso. Pasos fuertes, manteniendo el balón en movimiento.
5.- Organiza los Objetivos. Cuales son los resultados que esperas y cual es tu calendario para lograrlos.
6.- Persiste Pacientemente. Sea constante en su actuar.
7.- Permanece Realista.  Nunca te lleves a la boca mas de lo que puedas masticar.
8.- Busca Soluciones. Una mentalidad enfocada en lograr objetivos es superior a perder el tiempo             buscando fallas o culpables de los errores.
9.- Establece un Programa. Mantente firma en las rutinas que te ayudan a lograr los objetivos.
10.- Mantente en Buena Condición. Mantén tu energía mediante ejercicio diario y descanso regular.
11.- Trabaja con Prudencia. Divide los deberes en asignaciones que se puedan alcanzar.




sábado, 9 de febrero de 2013

Triage.- una forma de administrar tus prioridades.


En la gestión eficaz del tiempo, podemos utilizar el Método de Triage. Este método fue desarrollado por el ejército francés en la Primera Guerra Mundial, cuando las estaciones medicas detrás de las líneas fueron inundados con heridos, rebasando las posibilidades de los médicos y enfermeras. Resolvieron el problema dividiendo a los heridos en tres grupos. Los primeros fueron los que iban a morir, no importa la cantidad de tratamiento que recibieran. Fueron puestos a un lado y solo procurando se sintieran lo mas cómodos posible.

El segundo grupo incluye a los que sólo tenían heridas leves. Ellos sobrevivirían  ya sea si recibieran tratamiento inmediato o no. También fueron puestos a un lado. El tercer grupo constaba de esos soldados que sobrevivirían sólo si su tratamiento fuera de inmediato. Aquí es donde los médicos y enfermeras centraban su atención.

En nuestro trabajo podemos aplicar Triage también. Manténgase enfocado en los problemas que se pueden resolver si se actúa de inmediato. Negarnos a preocuparse por situaciones que no se pueden resolver. Que se vayan. Y no perdamos el tiempo en situaciones que se resolverán por sí mismas si usted hace algo o no. Manténgase enfocado en los problemas, decisiones y actividades en los que la acción inmediata es esencial para salvar la situación. 




Motivación.- TIEMPO


El TIEMPO tiene siempre un camino para enseñarnos varias cosas.  Dos cosas que considero relevantes las puedo resumir en estos puntos:

Primer punto: Todo es un Proceso
Segundo Punto: Todo Proceso Cuenta

No importa donde y con quien estamos, siempre hay algo que aprender del proceso y poder crecer de cualquier aspecto que el proceso te muestre.  El proceso es llamado progreso, así que seamos agradecidos del TIEMPO que tenemos en este momento al cual llamamos HOY.  El proceso termina siendo lo que te promueve, solo si no te rindes.  Sigue adelante,  Es un proceso.  Todo Cuenta!  


domingo, 13 de enero de 2013

Los niños aprenden lo que ven...tu equipo también. El ejemplo arrastra.



Lo bueno, lo malo, lo sublime o lo perverso........tenemos la capacidad de influir en los demás  desde donde nos encontremos nuestro ejemplo siempre causará efecto en los que nos rodean.  Nuestra responsabilidad primero es estar consciente de ello y despues de tener en claro que nuestra actitud y habilidades se veran reflejados en el resultado.

Feliz día a todos.

Nota: vídeo tomado de comercial de la VW

jueves, 13 de diciembre de 2012

El Líder que muestra y comparte



Para tu Equipo de Trabajo regularmente no eres una persona; eres el Líder   Por ello mostrar vulnerabilidad es una formula para romper la barrera artificial que te separan de ellos.  Una forma sencilla de romper esa barrera es pidiendo ayuda.

Busca la manera de hacerlo correctamente, no saques tu pecho y busques esa voz profunda para decir: "Pedro, necesito tu ayuda"; de esa manera el asumirá que realmente no necesitas ayuda si no que el haga algo por ti.

En ves de eso recuerda cuando eras un niño y pedías ayuda a tu madre para hacer algo; buscabas tu mejor voz y solo decías: Me puedes ayudar?; mostrando una actitud corporal que busca la empatía de tu colaborador.  De esta manera envías el mensaje adecuado con la actitud adecuada, logrando comunicar que eres un Líder que acepta la capacidad de otros y que no tiene temor de reconocerlo.

En este simple acto darás ejemplo de lo que necesitas de tu Equipo; mandando la señal de que pedir ayuda no es una debilidad, sino una fortaleza.

Muestra a donde quieres llegar y comparte el camino

Desde el punto de vista de los colaboradores las mejores ideas realmente no son las tuyas.  Las mejores ideas, son sus ideas y posiblemente así sean.  Así que en lugar de decir como quieres las cosas, deja espacio para la iniciativa, para que se apropien de las ideas.

Cuando describas que es lo que quieres, preséntalo en forma de borrador.  Da oportunidad que ellos tomen las ideas y las hagan suyas.

Si logras esto ellos sentirán mayor compromiso; ademas sentirán la satisfacción de lograr sus objetivos que el solo haber seguido ordenes.

Otorga una inesperada atención a los detalles.

A todos nos gusta que nos presten atención  desafortunadamente no siempre tenemos el tiempo o disposición para otorgar a todos la atención que requieren.

Así que la única solución es que crear un habito de ello, no solo comentes  los grandes aciertos, sino aquellos detalles que para otros pasarían desapercibidos.

Tal vez parafraseando alguna frase que escuchaste de el o ella; al hablar en buenos términos con algún cliente u otro integrante del Equipo.

Poner a flote estos detalles harán notar a tus colaboradores que estas observando, al pendiente de una buena manera, que no solo te importa que trabajen duro, sino que te importa que ellos se sientan bien con sigo mismos.

Dale a tu Equipo un respiro.

Ok, se cometió un error.  No solo estas molesto, sientes que es un momento para dar una enseñanza de la situación.

Es momento de contar hasta 3.  Para un buen colaborador, la lección ya esta aprendida.  Atrapa su mirada, respira y ayudalo a resolver el problema.

Todos necesitamos un respiro, cuando tu lo otorgas esto difícilmente se olvidara, regularmente este colaborador buscara demostrar que es digno merecedor de el y tratara de no volver a necesitar uno.

Deja que vean un poco mas de ti.

Algún proveedor no cumplió con las condiciones de entrega de algún material; un colaborador tuyo esta enfrente de ti cuando estas teniendo una conversación telefónica con el vendedor que te atiende; al explicarle la situación que provoco en la empresa y lo que esto podría afectar la relación comercial con el, voltea con tu colaborador y dale un guiño de ojo.

Esto mandara el mensaje, de que están en esto juntos.

Provoca que ellos sientan lo que tu sientes.

Ocasionalmente da reconocimientos aunque no sean merecidos.

Los reconocimientos no siempre tiene que ser otorgados a colaboradores que cumplieron bien con una meta, también para hacer una profecia de ellos.

Recuerdo que en mi época de secundaria mi maestro de español al ponernos a leer en voz alta enfrente del grupo, expreso que por la forma en que leía iba a ser siempre una persona exitosa.  Esa sensación que logro en mi me ha dado confianza en mi mismo hasta el día de hoy, ademas de alentar en mi el habito de la lectura.

El creyó en mi, y yo empece a creer en mi mismo.

Siempre ten un perchero cerca de ti.

Cuando un colaborador necesita algo.- tal vez un día libre, un permiso.  Regularmente vienen con la chamarra en la mano.

Están vulnerables por que necesitan algo.

Toma su chamarra y cuelgala en el perchero.  Posiblemente no estés en posición de proveerlo con lo que necesita, pero puedes trabajar junto con el en resolver su necesidad, utiliza la compasión, generosidad y gracia.

Nunca dejes a un colaborador parado con la chamarra en la mano.  Es una de las sensaciones que peor te pueden hacer sentir y tu puedes hacerla desaparecer siempre.

Gracias y adelante.

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